Hoy se habla en toda la prensa, sobre el debate mantenido ayer entre los Sres Solbes y Pizarro, se opina y se hacen encuestas sobre quien ganó, quien fue mas creíble, quien daba mejor imagen televisiva, su influencia en los votantes, si fue aburrido o no, etc.
La realidad es que no fue un debate político, al menos lo que esperaba mucha gente del debate político. Le faltó el morbo que ha acompañado a lo largo de toda la legislatura a los debates entre cualquiera de los representantes políticos de los partidos mayoritarios.
Todo funcionó según el guión, no se pasaron del tiempo que les correspondía, no se atacaron personalmente, se trataron con educación, es más en algunos momentos amigablemente. Tal vez no hubiera hecho falta ni tan siquiera un moderador.
Nos explicaron sus cifras, nos enseñaron sus gráficos explicando diversas cuestiones, hablaron de estadísticas de este o aquel organismo oficial, europeo o mundial, contradictorias en algunos casos pero siempre dándole la razón a quien las presentaba, o quitándola al oponente, lógicamente.

La cosa podría haber sido bien distinta y tal vez se echó de menos a políticos con la dureza y la facilidad para el cuerpo a cuerpo de la talla de Alfonso Guerra, Alvarez Cascos, Rato, Solchaga, etc. Casi con seguridad que la cosa habría discurrido por cauces distintos. No salieron a la luz los trapicheos de los asesores económicos del presidente del gobierno, los enfrentamientos de estos con el ministro Solbes, las luchas entre ministerios con el asombroso silencio del sr. Solbes, el intervencionismo en el caso Endesa, los seguimiento realizados por no se sabe muy bien que cuerpo de seguridad del estado al señor Pizarro, los ingresos multimillonarios del Sr. Pizarro, su relación con diversas empresas privadas a lo largo de su vida profesional, etc. Estos si hubieran dado espectáculo, el debate habría quitado audiencia a los programas del corazón, es mas, hasta estos hubieran aprovechado el debate para llegar algo mas allá, opinar sobre lo que cualquiera de los dos representantes políticos hubiera dicho, hecho, no dicho o no hecho, sus familias, sus amoríos, sus criados, etc.
Sin embargo, creo que hicieron lo que debían y lo hicieron bien. Se puede estar mas de acuerdo con uno u otro pero no traslució la crispación, ni la tensión, ni el dramatismo que algunos de sus correligionarios pretenden continuamente hacer llegar a la sociedad española en todos los asuntos. Tal vez en otras cuestiones tan importantes o mas que la economía, como pueden ser el modelo de estado, la lucha contra ETA, los nacionalismos, el concepto de familia, etc, si merezca la pena tener otro tono de debate mucho mas duro, en estos asuntos es mucho mas difícil rectificar los errores y en muchos casos imposible, en lo referente a economía creo que no.
Ayer asistimos a dos planteamientos económicos distintos pero eso no parece tener excesivo interés, ni creo que a la larga cambie la tendencia del voto de muchos ciudadanos.
Lo fundamental del debate, el reconocimiento por parte del Sr. Solbes de la existencia de un problema de crecimiento en la economía española, crecimiento cada vez menor, cada pocos meses corregido a la baja, no queriendo reconocer sin embargo (aunque lo sabe pero no es el momento) la deriva que podría tener la economía española de no corregirse con prontitud. No habló en ningún momento de medidas correctoras o políticas tendentes a mejorar el crecimiento. Eso es lo que si hizo el Sr. Pizarro, aunque tal vez con falta de experiencia ante las cámaras, habló de medidas concretas, habló de políticas concretas, con las que podemos estar de acuerdo o no pero al menos dio las soluciones de su partido. También es verdad que es mas fácil hacerlo desde la oposición pues en buena medida tomar medidas correctoras desde el gobierno es reconocer en gran parte errores y carencias anteriores.





















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